«Existen desafíos que tienen que convocar en vez de incomodar»: A 22 años de la inscripción del área histórica de Valparaíso en la lista de Sitios Patrimonio Mundial de Unesco

Por Macarena Carroza Solar, directora ejecutiva CSPM

Valparaíso, julio 2025 – Hoy se cumplen 22 años de la declaratoria del área histórica de la ciudad puerto de Valparaíso como sitio Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Durante años nos refugiamos en la excusa de la “falta de gobernanza”, falta el “plan de gestión” mientras el deterioro sostenido del Sitio se consolidaba. La creación de la Corporación Municipal para la Administración del Sitio Patrimonio Mundial en 2023 fue el golpe de timón que muchos exigíamos: una entidad técnica dedicada a articular al sector público, privado y comunitario para dar cumplimiento a la preservación y proyección del Sitio. Un espacio en el que Estado, región, municipio, academia, privados y vecinos impulsan decisiones coherentes con la Convención de la UNESCO, acuerdo internacional al que suscriben los estados, donde comprometen poner todos los recursos para conservar los Sitios que están en la lista de los sitios patrimonio para que se preserven para las próximas generaciones.

Dos años después, la Corporación logró sacar el primer Plan de gestión del Sitio junto a los equipos de la municipalidad, del Centro Nacional del Patrimonio, del Servicio Nacional del Patrimonio, a la gobernanza de la corporación y al proceso de fortalecimiento de quienes residen y trabajan en el Sitio.

Un plan de estas características no es un fin en sí mismo, sino una herramienta indispensable para cualquier Sitio Patrimonio del mundo, más para un Sitio urbano.

El Plan de Gestión 2025-2034, no es un texto para acumular polvo: es la primera hoja de ruta consensuada, con métricas y plazos, que diagnostica las heridas más hondas del casco histórico —pérdida de población, deterioro físico, inseguridad y falta de inversión— y asigna responsables y recursos para curarlas: conservación del patrimonio edificado, reactivación barrial, gestión de riesgo, fortalecimiento de oficios y un sistema de gestión capaz de sostener esta ruta y las que vendrán con unidades de gestión con actores con atribuciones directas. Un sistema que busca integrar la actividad portuaria a la conservación del Sitio, repoblar con sentido de urgencia y activar las economías locales. 

La próxima semana se inicia 47.ª sesión del Comité de Patrimonio Mundial, en París, el borrador de decisión de UNESCO con respecto al Sitio Patrimonio ya llegó al Estado de Chile, puedes conocerlo acá. En él se reconocen avances que refrendan esta nueva gestión desde el año 2023, también recuerda que el Sitio sigue frágil y subraya los desafíos: los incendios urbanos, la necesidad de armonizar la expansión portuaria y la deuda histórica con los ascensores, entre otros. 

Este borrador que será ratificado en el Comité anual, es un impulso importante, ya que si bien queda mucho camino por recorrer, debemos estar seguros de la dirección hacia donde vamos.

Existen 4 desafíos que deben convocar en vez de incomodar:
1. El patrimonio está en manos privadas. El 87 % del suelo del sitio pertenece a propietarios privados. Sin su inversión y cuidado, la ecuación patrimonial nunca cuadrará. Urgen incentivos fiscales excepcionales y corresponsabilidad ciudadana: no hay aura UNESCO que rescate un edificio, si su dueño no se involucra.

  1. El sector privado no es invitado y las empresas públicas, tampoco, son socios estratégicos. Hay que desterrar la caricatura que enfrenta preservación y desarrollo. Existen en el mundo ejemplos de puertos que convirtieron zonas costeras en polos creativos, barrios con modos de habitarlos amables y seguros. Cuando el emprendimiento abraza la historia, crece el valor social y económico del patrimonio. Y toda industria que se enriquece en nuestra comuna y región debiese invertir en el Sitio Patrimonio Mundial para su sostenibilidad y armonía entre desarrollo económico y patrimonio.
  2. Sin una legislación robusta que haga existir la categoría de Sitio Patrimonio Mundial, no podremos avanzar en glosas presupuestarias y en estrategias excepcionales para lugares que están en esa categoría. Todas las trabas de acción y presupuestarias de nuestros Sitios Patrimonio en Chile deben ser resueltas por excepcionalidades robustecidas en una ley.
  3. La narrativa pública importa. Cada titular de “Valparaíso en ruinas” aleja inversionistas, golpea al comercio local y al turismo, de paso erosiona el orgullo barrial e instala un estado de ánimo que cierra posibilidades. Se necesita un relato riguroso que no desinforme, que comunique los avances y convoque a la acción para los desafíos. 

Veintidós años después, no hacen falta nostalgias románticas ni culpas heredadas: hace falta ejecutar el Plan y cuidar sus compromisos de financiamiento público y atraer el actuar e inversión privada. La Corporación seguirá articulando a todos los actores para lograrlo.

El aniversario es un recordatorio de que el estatus de Patrimonio Mundial es una promesa de Estado, no un trofeo. Cumplirla es la condición para que Valparaíso siga vivo, palpitante y, sobre todo, digno de sus habitantes, los que viven dentro del Sitio y en toda la comuna. Porque el área histórica de la ciudad puerto de Valparaíso es el corazón de la comuna, de la región, del país y del mundo.