Mujeres que sostienen con “Género, Territorio y Patrimonio”

La iniciativa del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural rescata las voces, memorias y prácticas de mujeres que mantienen vivo el Valor Universal Excepcional del Sitio Patrimonio Mundial de Valparaíso, reconociendo su rol fundamental en la vida cotiiana del territorio.

Valparaíso, octubre de 2025. — Entre las calles que descienden hacia el mar, las historias de mujeres que cuidan, transmiten y sostienen la vida porteña se encontraron para dar cierre al proyecto “Género, Territorio y Patrimonio”. La iniciativa, impulsada por el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (Serpat) y desarrollada por la productora Diente de León, buscó visibilizar los oficios, memorias y afectos que las mujeres aportan al Sitio Patrimonio Mundial de Valparaíso.

A través de entrevistas, recorridos y registros audiovisuales, el proyecto reveló cómo la relación cotidiana de estas mujeres con sus barrios encarna los atributos que hacen único el Sitio: su arquitectura vívida, los espacios públicos que sostienen comunidad, las expresiones de patrimonio inmaterial, los trazados urbanos que atraviesan generaciones, los transportes tradicionales y el legado portuario–naval. Lo patrimonial aparece así no como algo distante, sino como parte del día a día: en sus oficios, en el cuidado, en la transmisión de saberes, en la forma en que habitan la ciudad.

Mirar el Sitio desde las voces que lo cuidan

Para la Corporación Sitio Patrimonio Mundial, este proyecto representa un espacio para ampliar la mirada sobre el patrimonio. Tal como destaca su directora ejecutiva, Macarena Carroza, las experiencias recogidas muestran cómo el Sitio Patrimonio Mundial se vive —y se preserva— desde lo cotidiano, desde el afecto y desde la dedicación con la que tantas mujeres se vinculan a la ciudad.

“Escuchábamos sus entrevistas, su cariño por esta ciudad, sus experiencias que hoy se están poniendo en valor. Para la Corporación, este tipo de proyectos son plataformas que nos permiten difundir, inspirar y visibilizar cómo se encarna el Sitio Patrimonio Mundial en la vida cotidiana de mujeres tan hermosas que hoy pudieron contar su historia y su contribución a la preservación del territorio”, señaló Macarena Carroza.

En los encuentros surgieron relatos que hablan de cuidado, pertenencia y comunidad. Una de las participantes, Alejandra Cid, directora de Valparaíso Profundo y vinculada a proyectos comunitarios y culturales, compartió cómo el trabajo territorial que realizan las mujeres no solo busca sostener la memoria, sino también generar vínculos de ternura y cooperación entre ellas. 

“Visibilizar el trabajo que hacemos las mujeres en el territorio es súper importante. No es solo trabajo social o político: tiene que ver con el cariño, la ternura y el cuidado que una pone en lo que hace. Encontrarnos entre mujeres de distintos oficios nos une, porque todas estamos trabajando para resguardar esta maravilla que es Valparaíso. Ojalá estos proyectos se hicieran más, en más lugares, porque rescatar la memoria también es una forma de cuidarnos”, comentó Alejandra.

Desde el Centro Nacional de Sitios de Patrimonio Mundial se reconoce que este tipo de proyectos responden también a una deuda histórica: la falta de presencia de las mujeres en los relatos oficiales de los Sitios Patrimonio Mundial. “Nos dimos cuenta de que los Sitios Patrimonio Mundial tenían una deuda enorme con la historia, el legado y el testimonio de las mujeres. Los hombres han sido más visibilizados, pero las mujeres han estado siempre ahí, sosteniendo el territorio. Valparaíso es un ícono en temas de género. Esperamos que este proyecto motive a seguir profundizando y a recoger la historia de muchas más mujeres, especialmente pensando en las nuevas generaciones”, explicó Pilar Matute, profesional del Centro Nacional.

El cierre del proyecto deja abierta una invitación: continuar ampliando las voces que construyen el relato patrimonial, recoger la experiencia de más mujeres y asegurar que las nuevas generaciones encuentren en su historia un espacio donde también se reconozcan.

Integrar estas miradas fortalece el Lineamiento de Memoria Local del Plan de Gestión 2025–2034, que busca una conservación más inclusiva, participativa y coherente con los desafíos contemporáneos. Porque en Valparaíso —y especialmente en su Sitio Patrimonio Mundial— el patrimonio no solo se preserva: se vive, se transmite y se cuida. Y en ese gesto cotidiano, las mujeres han estado, y siguen estando, en el centro.