Finaliza recuperación integral del ex banco Francés-Italiano

Mejoramiento completo de la fachada, proyecto de luminaria y la recuperación del interior se unieron en el marco del proyecto de mejoramiento de fachadas, parte del programa de mantención, conservación y rehabilitación de inmuebles del Plan de Gestión de la Corporación SPM.

Valparaíso, septiembre de 2025. — La recuperación integral del ex Banco Francés Italiano, se consolida como un hito del programa de mejoramiento de fachadas liderado por la Corporación Sitio Patrimonio Mundial de Valparaíso (CSPM). La intervención, ejecutada gracias a la coordinación entre propietarios, administradores, arrendatarios y equipos técnicos, devuelve presencia, uso y seguridad a un inmueble emblemático del casco histórico.

El mejoramiento de fachadas en el área histórica no solo responde a criterios estéticos: es una acción clave para proteger el Valor Universal Excepcional (VUE) del Sitio, mejorar la habitabilidad de los barrios y favorecer la continuidad de la vida urbana. El programa de mantención, conservación y rehabilitación de inmuebles del lineamiento habitacional, infraestructura y espacio público del Plan de Gestión 2025–2034 entiende la fachada como la primera línea de relación entre la ciudad y su patrimonio: recuperar fachadas equivale a recuperar seguridad, actividad económica, sentido de pertenencia y la posibilidad de atraer inversión responsable.

Lo anterior reduce la vulnerabilidad frente a deterioros y actos vandálicos, facilita labores de mantenimiento preventivo y permite aplicar soluciones técnicas (sellos protectores, reintegración de ornamentos, restauración de zócalos) que preservan materiales y técnicas constructivas tradicionales. Además, una fachada recuperada contribuye directamente a la percepción de seguridad y a la vitalidad nocturna cuando se complementa con iluminación adecuada y proyectos comerciales o culturales en planta baja.

Mejoramiento de fachadas y su alcance en el Sitio

La intervención en Espacio Prat forma parte del conjunto de acciones impulsadas por el programa (conocido en etapas anteriores como Proyecto Arcoíris) que trabajan sobre inmuebles del eje Prat–Esmeralda y tramos de Cochrane. En la etapa ya ejecutada se han recuperado casi la totalidad de inmuebles de calle Prat, avanzando por Esmeralda, por ahora, principalmente recuperando las cortinas metálicas, en respuesta a la persistente problemática de grafitis.

Un ejemplo análogo —que ejemplifica la complejidad técnica del trabajo— fue la recuperación de la fachada del Registro Civil, donde se aplicaron tareas de decapado con bisturí, conservación de maderas originales, y la recuperación de la técnica pintura a la cal detectada en obra. En ese proyecto se trabajó en 630 m² y equipos especializados durante nueve meses.

Trabajo realizado en Espacio Prat

La intervención en Espacio Prat incluyó trabajos de decapado manual, reintegración de ornamentos, recuperación del zócalo y un sello protector para la fachada. 

Complementariamente, el propietario desarrolló e instaló un proyecto de luminaria que valoriza la fachada durante la noche y aporta a la sensación de seguridad en la calle. La restauración se articuló con un proyecto estructural interno gestado desde Espacio Prat y en colaboración con Valparaíso Profundo, lo que permitió una recuperación integral —tanto exterior como interior, reactivando los usos culturales y comerciales del espacio.

Hoy el edificio alberga una mezcla de actividades que consolidan su carácter vivo: la icónica librería Crisis, el espacio cultural y restaurante Espacio Prat, la tienda de emprendedoras: El baúl de Isadora, el clásico restaurante Wall Street y un local de venta de aparatos electrónicos. Esta diversidad de usos reafirma la lógica del Plan de Gestión: conservar para habitar, habitar para conservar.

Corresponsabilidad como motor de trabajo

El éxito de estas intervenciones depende de la articulación entre la CSPM, propietarios y arrendatarios, las direcciones técnicas municipales y organismos patrimoniales. En Espacio Prat, la decisión del propietario de invertir en iluminación y en la rehabilitación interna potenció el impacto público de la obra. Además, la incorporación de usos comerciales y culturales en planta baja demuestra que la conservación patrimonial puede convivir con la dinamización económica local.

En paralelo, el programa contempla sellos protectores en primer nivel para facilitar la remoción de rayados, jornadas de mantención periódica y acciones de sensibilización para reducir el vandalismo, todo en coherencia con las normas del Consejo de Monumentos Nacionales y los ejes técnicos del Plan de Gestión.

La recuperación integral de Espacio Prat contribuye a varios objetivos estratégicos del Plan de Gestión 2025–2034: mejorar la habitabilidad, reactivar la economía local, fortalecer oficios patrimoniales y proyectar una imagen de confianza que atraiga inversiones responsables. A corto plazo se espera que la intervención mejore la seguridad y el uso del entorno, a mediano y largo plazo, que se consolide como parte de una recuperación urbana más amplia.

Espacio Prat es un ejemplo tangible de cómo la conservación técnica, la voluntad de propietarios y la coordinación institucional producen resultados que benefician tanto al patrimonio como a la comunidad. Recuperar fachadas es recuperar vida urbana: más que un gesto estético es una inversión en seguridad, economía local, identidad y futuro para el Sitio Patrimonio Mundial de Valparaíso.